De los síntomas comunes a la detección especializada
Es frecuente que pacientes busquen consulta por problemas digestivos generales, como distensión abdominal, colon irritable o diarrea crónica, sin sospechar que el origen podría ser una alteración estructural. Mientras condiciones como la gastritis, el reflujo gastroesofágico o la úlcera gástrica afectan el tracto superior, los pólipos se sitúan en el tracto inferior, compartiendo a menudo manifestaciones clínicas con la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn o la inflamación intestinal. Es vital no normalizar malestares como el dolor abdominal crónico o el estreñimiento, que podrían enmascarar patologías más complejas.
